Partimos de un problema real.
Empezamos por un cuello de botella detectado en una carga real de inferencia y definimos cómo medir si la solución funciona.
- Anotamos qué modelo, hardware, carga y patrón de tráfico estamos usando.
- Elegimos qué queremos mejorar: memoria, latencia o rendimiento.
- Antes de empezar, fijamos los mínimos de calidad y fiabilidad.